| Porque resulta inevitable que con el paso de los años nuestros músculos vayan perdiendo firmeza, mientras la flaccidez gana la batalla, en gran medida gracias a la vida excesivamente sedentaria a la que estamos acostumbradas, debemos desde ya poner manos a la obra si queremos mantener y/o recuperar la firmeza perdida.
Si quieres ganar la batalla, deberás contar o con una buena predisposición genética o (más importante aún) con una buena dosis de fuerza de voluntad, eso tienes que tenerlo bien presente desde el principio. Recuerda incluso que flaccidez y sobrepeso no van estrechamente ligadas, aunque esta última nunca ayude, una persona delgada puede sufrir igualmente flaccidez en su físico. La clave reside en el ejercicio y la buena alimentación.
Existen zonas de nuestro físico en las que la flaccidez se manifiesta con mayor facilidad, como senos, abdomen, glúteos, muslos y cara interna de los brazos. Una vida desordenada, la ansiedad, el estrés y ciertas enfermedades incluso afectarán a nuestros tejidos.
Para mantener nuestro físico firme resulta fundamental efectuar algo de ejercicio diario, si no te gusta ningún deporte o no quieres ir al gimnasio, siempre puedes optar por caminar una hora diaria, eso sí, siempre que fuerces un poquito el paso. Y si estas hecha una marchosa… ¡a bailar! es una manera estupenda de mantener tu figura.
Incluso puedes cambiar un poquito tus hábitos cotidianos, son pequeñas cosas que te ayudarán a luchar contra la flaccidez día a día, como usar algo menos el auto e ir caminando a los sitios, subir y bajar las escaleras en lugar de coger el ascensor, mantener una buena postura tanto sentada como de pie, al igual que sentarse y levantarse correctamente…, y al finalizar el día darse una buena ducha de agua fresca, que tonifica y da firmeza a la piel. Después de la ducha aplícate una crema hidratante corporal, éstas te ayudaran a afinar tu piel. En el mercado encontrarás una amplia variedad de cremas reafirmantes que actúan suavizando y mejorando el estado de nuestra piel a nivel externo y ayudan a sostener las fibras de colágeno de la dermis, las indicadas para tratamientos antienvejecimiento ayudan a recuperar la firmeza y tonicidad de la piel. Esos productos hay que aplicarlos todos los días, de ahí la importancia de que seas constante, y siempre efectuando un suave masaje en forma circular y ascendente.
La alimentación incluso es importante, una dieta pobre en proteínas por ejemplo favorece la ausencia de tono muscular. Los cambios bruscos de peso, así como las dietas rápidas o extremas incluso están contraindicadas. Si te gustan las infusiones, prueba con la de cola de caballo, es adelgazante y reafirmante.
Comienza a cuidarte ya, recuerda que a partir de los 30 nuestra piel comienza a perder elasticidad, iniciándose de forma paulatina su envejecimiento natural que irá mermando poco a poco la calidad de nuestra piel si no intervenimos. Conozca todo sobre el aumento de pechos.
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